Primero vamos a hacer referencia al significado del término competencias A) y después haremos una reflexión sobre el trabajo de dirección o el papel del directivo B).
A) “Las competencias
profesionales son un conjunto identificable y evaluable de conocimientos,
actitudes, valores y habilidades relacionadas entre sí, que permiten desempeños
satisfactorios en situaciones reales, según estándares utilizados en el área
ocupacional. Es la capacidad para responder a las demandas y llevar a cabo
tareas de forma adecuada”.
Según el diccionario de la
RAE de la lengua:
Educar es dirigir, encaminar, ….
Competencia es pericia, aptitud, idoneidad para hacer algo o
intervenir en un asunto determinado.
Luego “educar en
competencias” sería dirigir y encaminar hacia la consecución de la pericia
necesaria para hacer algo.
Las competencias pueden
ser:
Genéricas: son transversales y transferibles a multitud de
funciones y tareas.
Específicas: las que se relacionan directamente con una ocupación
concreta.
Las Genéricas las
componen tres grandes grupos: las instrumentales (conocimientos
generales básicos, capacidad de análisis y síntesis, capacidad de organizar y
planificar, resolución de problemas, toma de decisiones, comunicación oral y
escrita, manejo en otras lenguas, y gestión de información y uso de las TIC);
las interpersonales (capacidad crítica y autocrítica, trabajo en equipo
y habilidades interpersonales); y sistémicas (capacidad de aplicar los
conocimientos a la práctica, habilidades de investigación, capacidad de
aprender, capacidad de liderazgo, capacidad de adaptación, autonomía,
responsabilidad, motivación y seguridad en sí mismo).
B) La
gestión pública es un área compleja y diversa de conocimientos que tiene que
ver con la ciencia política, con la economía, con la teoría de la organización,
con la administración pública, con el derecho administrativo y con la gestión
empresarial. La literatura sobre gestión procede tanto del sector privado como
del público.
En una sociedad democrática donde el
concepto de libertad adquiere una especial importancia y el empresariado
privado juega un papel fundamental, las exigencias y la justificación de lo
público tienen que ser siempre muy fuertes. Debemos preguntarnos constantemente
por la utilidad de lo público y considerar
a los ciudadanos como consumidores colectivos.
En el sector privado el precio que se
paga por un bien es lo que determina su valor. Sin embargo, en el sector
público esta valoración es más difícil por la inexistencia de precio algunas
veces, por las externalidades del mercado, por las ineficiencias en la
asignación de recursos,….
En el sector público lo fundamental es crear
valor público y el trabajo directivo debe ser el primer comprometido con la
búsqueda de ese valor. Además de las características del trabajo directivo en
cualquier organización, en lo público el directivo debe tener otros valores,
entre los que destacamos: la lealtad a sus superiores políticos, la
independencia y neutralidad, y el compromiso ético permanente.
Dirigir proviene del latín “dirigere” y significa
encaminar la acción hacía un determinado fin. La acción de dirigir se concreta
en las de coordinación y comunicación,
para lo que es necesario:
·
Establecer
objetivos.
·
Orientar los
equipos.
·
Controlar los
resultados y adoptar decisiones correctoras.
Para el establecimiento de objetivos es necesario
planificar, que es una herramienta estratégica de la empresa. Desde la propia
planificación por objetivos, a la planificación estratégica que es la realizada
a largo plazo, o la planificación táctica (corto plazo) u operativa basada en
planes concretos, hay diversas formas de proyectar una acción hacia un futuro
deseado.
En cuanto al
segundo elemento que destacábamos, la orientación de los equipos, es uno de los
retos y responsabilidades del directivo actual. La clave del éxito está en
saber conjugar el liderazgo unipersonal con la responsabilidad compartida del
grupo, en el momento y la situación adecuados. Los líderes de hoy se enfrentan,
además, al nuevo reto de atraer y retener el talento. La retención del talento
determina el mantenimiento del cliente, y este la rentabilidad y el valor a
largo plazo.
Dirigir es “hacer hacer”, tener responsabilidad sobre
lo que hacen otros. El poder no es lo único, cada vez es más importante tener
autoridad, que es la que dan los demás (capacidad de liderazgo). En este
sentido dirigir es servir a los colaboradores para que logren unas metas
previamente establecidas. El trabajo de dirección consiste permanentemente en
la conjugación de lo que saben las personas (conocimientos), lo que pueden
(capacidades) y lo que quieren (sus voluntades).